En cierta ocasión,
durante un congreso de profesionales, al orador principal se le planteó
la siguiente pregunta: “¿Qué es lo más
importante que ha hecho en su vida?”. (antes de continuar la
lectura, responda esa pregunta)
El Administrador aludido, sabia que los asistentes deseaban escuchar
anécdotas sobre la especialidad, entonces con sinceridad respondió:
Lo más importante que he hecho en la vida, tuvo lugar un día
del mes de abril.
Al mediodía
estaba jugando billar con un amigo al que no había visto en
mucho tiempo. Entre carambola y carambola me contó que su esposa
y él acababan de tener un bebé. Mientras jugábamos,
llegó el padre de mi amigo, que consternado, le dijo que al
bebé se lo habían llevado de urgencia al hospital. En
un instante, mí amigo se subió al auto de su padre y
se marcho.
Yo, por un momento,
me quedé donde estaba, sin saber que debía hacer. ¿Seguir
a mí amigo al hospital? Mí presencia allí, me
dije, no iba a servir de nada, pues la criatura estará al cuidado
de médicos y enfermeras, y nada de lo que yo hiciera o dijera
iba a cambiar las cosas. ¿Brindarle mi apoyo moral? Eso, quizás,
pero tanto él como su esposa provenían de familias numerosas,
y sin duda estarían rodeados de parientes, que ofrecerían
el apoyo necesario.
Lo único que
haría yo sería estorbar. Así que decidí
ir mas tarde al hospital a visitar a mi amigo. Al poner en marcha
mi auto, me percaté que mi amigo había dejado su camioneta
con las llaves puestas, estacionada junto al club deportivo. Decidí
pues, cerrar el auto e ir al hospital a entregarle las llaves.
Como supuse, la sala
de espera estaba llena de familiares. No tardo en presentarse un médico,
que se acercó a la pareja y les comunicó que su bebe
había fallecido. Los padres se abrazaron y lloraron, mientras
todos los demás los rodeamos en medio del silencio y el dolor.
Al verme mi amigo, se refugió en mis brazos y me dijo: Gracias
por estar aquí.
Durante el resto de
la tarde permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital
viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebe y despedirse
de él. Esto, es lo más importante que he hecho en mí
vida, y aquella experiencia me dejo tres enseñanzas:
Primera: lo más
importante que he hecho en la vida, ocurrió cuando no había
absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo racional que aprendí
en la universidad, ni en el ejercicio de mi profesión, me sirvió
en tales circunstancias. A dos personas les sobrevino una desgracia
y lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar;
estar allí, era lo único.
Segunda: aprendí
que al aprender a pensar, casi me olvido de sentir.
Tercera: aprendí
que la vida puede cambiar en un instante. Así pues, hacemos
planes y concebimos nuestro futuro como algo real, y olvidamos que
perder el empleo, sufrir una enfermedad grave o un accidente y muchas
otras cosas más, pueden alterar ese futuro en un abrir y cerrar
de ojos.
Desde aquel día,
busqué un equilibrio entre el trabajo y la vida; aprendí
que ningún empleo compensa perderse unas vacaciones, romper
con la pareja o pasar un día festivo lejos de la familia. Y
aprendí que lo más importante en la vida, no es ganar
dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores. Lo más
importante en la vida, es el tiempo que dedicamos a cultivar la familia.
Por eso agradezco todos los días:
• Por el despertador
que suena temprano todas las mañanas, porque significa que
¡Estoy vivo!
• Por mis hijos que NO limpian sus cuartos, pero están
viendo la tele, porque significa que están en casa y no en
las calles.
• Por los gritos de los chicos, porque significa que puedo oír.
• Por el desorden que tengo que limpiar después de una
fiesta, porque significa que estuvimos rodeados de seres queridos.
• Por las ropas que me quedan un poco ajustadas, porque significa
que tengo más que suficiente para comer.
• Por la ropa que tengo que lavar y planchar, porque significa
que me puedo vestir.
• Por el árbol que tengo que podar, ventanas que necesito
limpiar, cañerías que arreglar, porque significa que
tengo una casa.
• Por las quejas que escucho acerca del gobierno, porque significa
que tenemos libertad de expresión.
• Porque la humanidad es mas grande que el país donde
nací, porque significa que los impuestos aunque lo intentan
no van a condicionar la vida.
• Por mi sombra que me ve trabajar, porque significa que puedo
salir al sol.
• Por los alumnos, estudiantes y colegas a los que tengo que
educar, porque significa que podemos ser mejores.
• Por el cansancio al final del día, porque significa
que fui capaz de trabajar duro.
• Entre otras cosas, por que AURA comunicaciones permite escribir
o adaptar la sección filosofando y cambiarla una vez al mes,
porque significa que soy devoto de Dios.