Filosofando
Soy Ciudadano del Cielo
Saludos, soy Giovanni Peláez, quien siempre a escuchado a todos creyéndoles y viajando al mundo de sus ideas, deseando que fueran verdad, aunque sólo lo sean para el autor de esas ideas y para mi también.
Por eso que lo más atractivo para conversar; son aquellas personas capaces de ser libres y de pensar como libres; cosa difícil de encontrar en abundancia, pero felizmente fue lo que me tocó vivir. Por eso aprendí que el sentido común no era un común sentido de la libertad de ideas.
En otro tiempo, los educadores predicaban que la cultura era repetir cosas que distan mucho de la libertad de ideas u honestidad intelectual. Claro que también estaban muy dispuestos a tildarte de estúpido caso que no fueras como ellos. Ahora, ya lejos de ese síndrome y sin su efecto, siento que fue una magnífica decisión no repetir conceptos, sino inventarlos.
Hoy es el mes de julio, dicen mes de la patria, recordemos que la patria viene de “pater”, ósea padre nuestro. ¿Algunos honores se merecen la patria? Yo no me opongo, pienso que cualquier lugar donde se alzo la incomunicación y se mató a otras personas en nombre de la libertad y la paz, no es sensato, solo es violento.
No conozco de ningún progreso que hayan traído las fronteras y me refiero a todos los países. Tampoco pienso en que haya diferencia entre nosotros los seres humanos, el blanco o negro; viejo o joven; dama o varón, no son distintos por el lugar donde nacieron o el lugar donde viven.
Hasta hace algún tiempo enarbolaba la frase: “somos ciudadanos del mundo”. Pero eso, aún cuando muy bueno, es escaso y poco cierto; el hombre evoluciona, aclaremos que solo sucede cuando obtiene desarrollo espiritual. Es así que ahora hay una conclusión mayor, un pasar de nivel, una aprobación absoluta, hecha a imagen y semejanza del único gobierno que existe, el de la naturaleza universal: “Soy ciudadano del cielo”.
No pretendo dar a conocer la razón, lo que quiero es invitar a reflexionar (filosofar) en este mes, sobre la ciudadanía de la que somos sujetos, será la local, la nacional, la humana o coinciden en que somos criaturas de Dios. Así me siento y puedo proclamar con todo el ser: “Soy ciudadano del cielo”.

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